Las sartenes antiadherentes son imprescindibles en cualquier cocina familiar. No son como las ollas de hierro que necesitan pulirse antes de usarlas, ni como las de acero inoxidable, donde la comida se pega fácilmente. Una buena sartén antiadherente no solo mejora enormemente nuestra experiencia culinaria, sino que también permite cocinar a baja temperatura, con menos aceite y sin humo.
En comparación con las sartenes antiadherentes comunes, las sartenes antiadherentes de aluminio fundido tienen una característica muy evidente: son gruesas y pesadas. Al fin y al cabo, una olla demasiado pesada no suele ser fácil de volcar. Sin embargo, después de usar la sartén de aluminio fundido, no quiero cambiarla.
Aquí se enumeran tres ventajas:
En primer lugar, una de las ventajas de tener una base gruesa en la olla es que se calienta de manera más uniforme, por lo que no se quema fácilmente.
Al usar una sartén antiadherente vieja para cocinar panqueques, es necesario ajustar constantemente el fuego. Si el fuego es demasiado bajo, tarda demasiado tiempo; si es demasiado fuerte en el centro, se quema fácilmente. Esto se debe a que las paredes de la sartén vieja son demasiado delgadas, se calientan demasiado rápido y se queman con facilidad.
Sin embargo, el funcionamiento de la sartén antiadherente de aluminio fundido para tortitas es relativamente sencillo, tiene una base gruesa, un calentamiento lento y, gracias a la buena conductividad térmica de la aleación de aluminio, en las mismas condiciones de calor, la temperatura en la sartén es relativamente más uniforme.
En segundo lugar, una sartén gruesa es aquella que tiene el fondo más plano.
¿Te has dado cuenta? La mayoría de las sartenes antiadherentes comunes tienen una base ligeramente elevada, sobre todo al calentarse. Esto se debe a que la base se expande con el calor, y sin esa elevación que amortigüe la dilatación térmica, la sartén se deformará gradualmente.
El abultamiento del fondo de la sartén afecta la experiencia de cocción. La manifestación más evidente de este problema es que el aceite se escurre hacia las zonas bajas circundantes, empapando los alimentos a su alrededor. Los alimentos en el centro quedan demasiado secos y se calientan de forma desigual, siendo esta zona la que más fácilmente se quema.
En términos relativos, el fondo de las ollas antiadherentes de aluminio fundido es más grueso, se calienta más lentamente, distribuye el calor de manera más uniforme y el fondo puede ser más plano.
La última ventaja obvia es una mayor capacidad de almacenamiento de calor.
Cuanto más gruesa sea la olla, mejor conservará el calor; así como una olla de hierro fundido pesada retendrá mejor el calor que una olla de hierro cocido. Una buena capacidad de retención de calor no solo permite ahorrar energía, sino que también la hace más adecuada para estofar. El plato favorito es la carne estofada con patatas cocidas a temperatura ambiente, tiernas y sabrosas.
Fecha de publicación: 15 de mayo de 2023